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105 agentes de transformación digital en El Salvador

Julian Martínez Arenas
Julian Martínez Arenas
21 de febrero de 2026

El programa que convirtió a 105 profesionales en agentes de transformación digital en El Salvador

La transformación digital del sector creativo salvadoreño ya tiene 105 nombres propios.

Entre julio de 2025 y febrero de 2026, Suricata Labs ejecutó para la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), con cofinanciamiento de la Unión Europea, un programa de formación y acompañamiento dirigido a asesores empresariales del sector de Industrias Culturales y Creativas (ICC) en El Salvador. El objetivo era claro: que esos asesores salieran al territorio con las herramientas y la mentalidad para ayudar a emprendimientos creativos a dar el salto digital. No con teoría. Con capacidad real de ejecución.

Los resultados superaron lo que cualquiera de nosotros había proyectado. Y lo que más nos marcó no fueron las cifras, sino las cosas que pasaron y que nadie había planeado.


Las industrias creativas salvadoreñas tienen más peso del que parece

El sector de ICC en El Salvador genera cerca del 1% del PIB nacional y posiciona al país como el principal exportador de bienes creativos en Centroamérica. Detrás de esa cifra hay artesanos, compañías de teatro, productores de cosmética artesanal, academias de danza, operadoras de turismo cultural. Gente con oficio y con mercado, pero operando con herramientas mínimas, presencia digital débil y sin acceso a asesoría especializada en tecnología.

La apuesta del programa no fue intervenir directamente en esos emprendimientos, sino formar un grupo de asesores capaces de multiplicar el impacto territorio por territorio. Es una lógica que en Suricata hemos visto funcionar antes: cuando capacitas al que capacita, el alcance se multiplica de formas que un equipo central nunca podría replicar solo.


Seis módulos, cero teoría sin aplicación

Diseñamos un programa de seis módulos más un taller práctico que cubría marketing digital, estrategia de contenidos, inteligencia artificial generativa, automatización con herramientas digitales, y estrategia de transformación digital desde las necesidades del negocio. Todo el programa estaba construido sobre una premisa: cada sesión debía terminar con algo que el asesor pudiera usar al día siguiente con un emprendedor real.

105 asesores completaron la certificación. Pero la formación era solo la primera mitad del programa.


Donde realmente se midió el impacto fue en campo

Cada asesor tomó emprendimientos de su departamento y arrancó un proceso de acompañamiento individual. No eran charlas de sensibilización ni talleres grupales de una hora. Eran sesiones de trabajo de más de dos horas en promedio, donde el asesor se sentaba con el emprendedor y no se levantaba hasta dejar algo concreto funcionando: una página de Instagram bien estructurada, un calendario de contenido para el mes, un sistema de registro financiero donde antes no existía nada, una identidad de marca donde antes solo había un nombre.

Los números al cierre hablan por sí solos: 210 emprendimientos acompañados, 591 sesiones realizadas, 1,397 horas de trabajo acumuladas. Los asesores se distribuyeron en 11 de los 14 departamentos del país. Y 166 de esos 210 emprendimientos están liderados por mujeres.


Lo que no estaba en ningún plan de trabajo

El 61% de los emprendimientos terminó incorporando inteligencia artificial generativa como herramienta de trabajo. Eso sí lo esperábamos. Lo que no esperábamos fue lo que algunos asesores hicieron por su cuenta.

Ocho de ellos, ninguno con formación en programación, construyeron sistemas web funcionales usando IA como herramienta de desarrollo. Aplicaron lo que popularmente hoy se conoce como VibeCoding. Un caso nos dejó especialmente impresionados fue un asesor que creó un sistema de gestión de cinco módulos completos para un emprendimiento, construido en 17 horas de acompañamiento por alguien que nunca había escrito una línea de código.

Otro dato que nos sorprendió fueron varios asesores que empezaron a usar otras herramientas que no les enseñamos sino que descubrieron por iniciativa propia a partir del mindset de curiosidad que cultivamos, Llevando a utilizar herramientas que no estaban en el currículo del programa. Nadie se las recomendó. La encontraron, la probaron y la integraron a su práctica. Para nosotros esa fue una de las señales más reveladoras de que el programa había logrado algo más valioso que transferir conocimientos técnicos: había instalado una mentalidad de experimentación.

Vale la pena mencionar que el promedio de edad de los asesores es de 42.9 años. No estamos hablando de nativos digitales recién salidos de la universidad. Son profesionales con trayectoria que se apropiaron de herramientas completamente nuevas para ellos y las pusieron a funcionar en contextos reales en cuestión de semanas. Eso desmonta varias ideas preconcebidas sobre quién puede adoptar IA y quién no, algo que incluso los llevó no solo a compartir con emprendedores sino con otros colegas asesores de sus núcleos de trabajo.

También confirmamos algo que llevamos años sosteniendo en Suricata: la gestión del cambio importa tanto como la tecnología. La mejor herramienta del mundo no genera resultados si no hay un plan de adopción detrás. Este programa funcionó porque los asesores no llegaban a dar una charla y marcharse. Llegaban a trabajar junto al emprendedor hasta que algo quedara andando. Esa diferencia de enfoque lo cambió todo.


El cierre que lo resumió todo

El 19 de febrero, en el auditorio de la Universidad Francisco Gavidia en San Salvador, se celebró la clausura oficial del programa. Estuvieron los asesores, los emprendedores, el equipo de la OEI con su Director Alberto Arene, y Ana Coimbra, Jefa de Cooperación de la Unión Europea. Hubo entrega de diplomas y un panel donde los propios protagonistas contaron lo que el proceso significó para ellos. La Delegación de la Unión Europea en El Salvador publicó una nota sobre el evento que vale la pena leer y recientemente nos han entrevistado para conversar un poco sobre este programa en el potcast de RTVE.es.

Pero el momento que nos quedó grabado fue otro. El acto lo cerró Teatro Xibalba con un fragmento de "Cuentos de Barro". Una compañía de teatro que adoptó herramientas digitales para incorporarlas a su puesta en escena, algo que realmente no lo veíamos venir en las formas de aplicación tradicionales, lo cual fue espectacular. Eso dice bastante sobre lo que fue este proyecto: un programa que nunca perdió de vista que el sector creativo tiene su propia lógica y que la tecnología está ahí para potenciar ese talento, no para reemplazarlo.

Agradecemos a la OEI y a la Unión Europea por confiar en Suricata Labs para ejecutar este programa. Los 105 asesores certificados son ahora agentes de transformación digital distribuidos por el territorio salvadoreño. Si tu organización necesita diseñar y ejecutar programas de formación en herramientas digitales e inteligencia artificial con resultados medibles, escríbenos.

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Sobre el autor

Julian Martínez Arenas

Julian Martínez Arenas

CEO de Suricata Labs | Consultor en Crecimiento Empresarial y Estrategia de IA

CEO de Suricata Labs, consultor en estrategias de crecimiento empresarial e implementación de Inteligencia Artificial para potenciar negocios.